jueves, 7 de mayo de 2020

Un sueño revelador


En su cuento “El sueño de un hombre ridículo” (*), Dostoiewsky relata el caso de un hombre escéptico y desesperado, hasta el punto de que había decidido suicidarse.

Una noche lóbrega, cuando caminaba hacia su casa, una niña le salió al encuentro, llorando y gritando, pidiéndole ayuda.

Aunque él la despreció, más tarde, ya en su casa, le vino el remordimiento:

“Podía haber ayudado a la niña. ¿Y por qué no la ayudé? Pues por una idea que me asaltó: cuando ella me estaba tirando del brazo y me llamaba, se me planteó una cuestión que no pude resolver. (...) ¿Por qué razón sentí de pronto que no todo me resultaba indiferente, y que sentía compasión hacia aquella niña?”

miércoles, 8 de abril de 2020

El Crucifijo y el Evangelio


Viernes, 27 de marzo. El Papa reza en la plaza de San Pedro,
presidida por el Crucifijo de San Marcello al Corso

En medio de la pandemia que nos toca vivir, irrumpe la Semana Santa y, tras ella, el tiempo de Pascua. En su audiencia general del miércoles 8 de abril, el Papa nos acompaña, prepara y aconseja, a la vez que anuncia y confirma la fe. Para ayudarnos, se plantea preguntas que quizá nos hagamos en tiempos de crisis: ¿Donde está Dios ahora? ¿Por qué permite el sufrimiento? ¿Por qué no resuelve rápidamente nuestros problemas?

También la gente que acogió a Jesús triunfalmente a su entrada en Jerusalén –observa Francisco- se preguntaba si libraría al pueblo de sus enermigos (cf.Lc 24, 21). Esperaban un Mesías poderoso y triunfante con la espada. En cambio les llega uno manso y humilde que llama a la conversión y a la misericordia. Y, curiosamente, la misma gente que lo había aclamado luego pedirá que le crucifiquen (cf. Mt 27, 23), mientras que los que le seguían lo abandonan confusos y asustados.

viernes, 20 de marzo de 2020

Una nueva cercanía


La crisis mundial del coronavirus nos incita a reflexionar sobre el sentido de nuestras vidas y de la marcha del mundo. El Papa Francisco ha concedido dos breves entrevistas, en los periódicos La Repubblica (18-III-2020) y La Stampa (20-III-2020). En ellas da algunos consejos para vivir estos días dramáticos y propone redescubrir una nueva cercanía basada en la fraternidad.

lunes, 9 de marzo de 2020

Fe y sacramentos: diálogo de salvación

R. Van der Weyden, Tríptico de los siete sacramentos (h. 1440-1445),
Museo de Bellas Artes, Amberes (Bélgica)

A la izquierda se representan el Bautismo, la Confirmación y la Penitencia o confesion de los pecados.
En el centro, detrás del Crucificado, la Eucaristía (la Misa).
A la derecha, el Orden sacerdotal, el Matrimonio y la Unción de los enfermos.

La íntima conexión entre la Fe y los sacramentos –se requieren mutuamente– es el tema del documento de la Comisión teológica Internacional titulado "La reciprocidad entre fe y sacramentos en la economía sacramental", publicado en marzo de 2020.

Para ilustrar esta necesaria implicación entre la fe y los sacramentos, el documento explica, en el segundo capítulo, el carácter de “diálogo” que tienen los sacramentos y, más en general, la vida cristiana. Diálogo entre Dios y las personas y viceversa, que lleva a un diálogo de amistad y fraternidad con los demás.

miércoles, 26 de febrero de 2020

De héroes, reyes y gente corriente


Tatyana Kasatkina (1), experta en Dostoyevsky, dice que los jóvenes actuales están redescubriendo a este grande de la literatura universal. ¿Y por qué? Porque Dostoyevsky les ofrece “modelos de comportamiento orientados a hacer que el hombre piense, exista y se relacione con el mundo de un modo nuevo”.

Los jóvenes –continúa explicando– se hacen, hoy como siempre, preguntas fundamentales, de este tipo: "¿Qué relación se da entre el hombre y el mundo, y cómo se construye esa relación? (...) ¿Qué produce en el mundo la aparición de un nuevo ser humano? (...) ¿Cómo cambiar el mundo? (...) ¿Qué significa 'cambiar el mundo cambiando uno mismo'? ¿Y por qué debo ser yo mismo el instrumento de apoyo para producir un cambio y obtener un resultado que vaya mucho más allá de mi mero cambio personal? ¿Por qué el sacrificio de sí, el donarse totalmente (es decir, salir de los confines de uno mismo), no lleva a una reducción sino al contrario, a un incremento de mí mismo que coincide con mi realización? ¿Cómo puede el don de sí crear vínculos con los demás e influir en el mundo? (...) ¿Cómo poder darlo ‘todo’ cuando no se tiene ‘nada’?"

sábado, 22 de febrero de 2020

Educar: compromiso, pasión, integración


La educación es tarea, arte y realidad dinámica, con dimensiones individuales y sociales. Hoy necesitamos una educación humanista de calidad y para todos. Esto precisa renovar el compromiso, la pasión y el esfuerzo para lograr una educación más integrada, abierta e incluyente. Es lo que ha desarrollado Francisco en un discurso a la Congregación para la Educación Católica (20-II-2020), en el marco de los trabajos relacionados con el "Pacto Educativo Global" (Instrumentum laboris, 2020) y la Jornada Mundial de la Educación por él convocada para el próximo mes de mayo*.


sábado, 15 de febrero de 2020

Sueños de esperanza

La exhortación “Querida Amazonia” (2-II-2020) tiene la forma de una carta impregnada de afecto y preocupación por esa región, que el sucesor de Pedro ve como un “misterio sagrado”: un lugar donde late y se manifiesta la vida divina, también con provecho para otras regiones.

Su punto de vista es el propio de la fe cristiana y de la misión de la Iglesia. Ella se sabe impulsada y como vivificada por la Encarnación de Hijo de Dios para llevar la luz y la riqueza de la vida divina a las culturas: “Todo lo que la Iglesia ofrece debe encarnarse de modo original en cada lugar del mundo, de manera que la Esposa de Cristo adquiera multiformes rostros que manifiesten mejor la inagotable riqueza de la gracia” (n. 6).

Desde ese background, Francisco enuncia sus cuatro “sueños” desgranados en los respectivos capítulos. Esos sueños son paralelos a los “diagnósticos” que en su momento hizo el sínodo de Oceanía. Son, por tanto “sueños” que recogen el trabajo de muchas personas y proceden de un discernimiento eclesial. Son, ahora, los “ sueños" del sucesor de Pedro, sus deseos, sus esperanzas, sus orientaciones, al retomar lo que ve y siente que Dios dice a la Iglesia, para fortalecerla y guiarla en su caminar. Son sueños estrechamente conectados desde la centralidad de Cristo, redentor del hombre y del mundo. Brotan de la Fe, de la Esperanza y del Amor que dinamizan al Pueblo de Dios en este momento histórico.


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Madre de la Iglesia

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