domingo, 21 de octubre de 2018

Los jóvenes y la misión

Enfocamos la última semana del sínodo sobre los jóvenes celebrando la Jornada Mundial de las Misiones. El mensaje del Papa lleva este lema: “Junto a los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos”. La fe cristiana –explica– permanece siempre joven, porque se refuerza continuamente, cuando se abre a la misión. Es un mensaje sencillo y profundo. La vida es una misión. La fe cristiana compromete –también a los jóvenes– a transmitirla hasta los confines de la tierra. Y esto se lleva a cabo con el testimonio (la vida cristiana, que es fe con obras) del amor.

La vida es misión: “Cada hombre y mujer es una misión, y esta es la razón por la que se encuentra viviendo en la tierra”. Cuando se es joven la vida sorprende y atrae. Vivimos porque Alguien nos ha llamado para una misión: «Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 273).

sábado, 6 de octubre de 2018

Conciudadanos de los santos en la vida ordinaria

Al final de su discurso de inauguración en el sínodo sobre los jóvenes, Francisco ha citado estas palabras del Concilio Vaticano II: «Se puede pensar con toda razón que el porvenir de la humanidad está en manos de quienes sepan dar a las generaciones venideras razones para vivir y razones para esperar» (Gaudium et spes, 31).

Hace dos semanas les decía a los jóvenes lituanos: “Somos cristianos y queremos lograr la santidad. Apostad por la santidad desde el encuentro y la comunión con los demás, atentos a sus necesidades” (Discurso en Vilna, 22-IX-2018).

Carlos María Galli ha expresado bien el “lugar” de la ciudad en la evangelización (cf. Dios en la ciudad, Barcelona 2014, cap. I). El hombre es un ser llamado a convivir con otras personas para alcanzar su vida plena en comunión con los otros. Por eso es un ser para la “polis”, la ciudad.

El cristianismo nació y vivió durante muchos siglos sobre todo en las ciudades y en las casas de familia de aquellos “ciudadanos” que, sin dejar de serlo, se iban convirtiendo, al mismo tiempo, en “conciudadanos de los santos y familiares de Dios” (Ef. 2, 19).


martes, 2 de octubre de 2018

50º Aniversario de Romano Guardini



Se han cumplido 50 años de la muerte de Romano Guardini, insigne sacerdote y predicador, profesor universitario, filósofo, teólogo y educador. Nació en 1895 en Verona y murió el 1 de octubre de 1968 en Múnich. El 16 de Diciembre de 2017 comenzó su proceso de beatificación.

Guardini escribió libros memorables como "La esencia del cristianismo" o "El espíritu de la liturgia".


El sueño de Guardini

En 1964 -cuatro años antes de su muerte- tuvo un sueño, que relata de esta manera:

«En el sueño se decía que cuando el hombre nace, se le entrega una palabra,
y era importante lo que esto significaba: no era sólo un talento, sino una
palabra. Esta es pronunciada en el interior de la esencia del hombre y es
como la palabra clave para todo lo que posteriormente sucede […]. Todo lo
que acontece en el decurso de los años es consecuencia de esta palabra, es
su explicación y realización»

(R. Guardini, Apuntes para una autobiografía, ed. Encuentro, Madrid 1992, pp. 12-13, original alemán de 1985, publicado de modo póstumo. Guardini comenzó a escribir esta autobiografía en los años cuarenta, a punto de cumplir 60 años)

lunes, 1 de octubre de 2018

Liturgia y educación de la afectividad


¿Cómo ayuda la liturgia a formar la personalidad, los valores auténticos, la afectividad?
Junto con la oración y el combate espiritual (cf. Exhort. Gaudete et exsultate, capítulo V, nn. 150-175), la liturgia es un medio importante para la formación de la personalidad del cristiano. Hoy muchos lo desconocen. La educación de la fe necesita una buena formación litúrgica y catequético-sacramental (“mistagógica”).

viernes, 14 de septiembre de 2018

La comunión humana: posibilidades y límites


Hace poco tiempo he leído un texto donde Romano Guardini explica admirablemente, a comienzos de los años 30, el sentido de la comunión entre los hombres, sus posibilidades y sus límites (cf. Guardini R., “Posibilità e limiti della comunione humana”,1932, en Id., Scritti filosofici, I, a cura di G. Sommavilla, Milano 1964, pp. 319-334).

Aunque no lo declare abiertamente, se trata de un relato en cierto sentido autobiográfico, a partir de sus experiencias de aquellos años. Y, como sucede frecuentemente con Guardini, buena parte de lo que dice sigue siendo muy actual; en todo caso, ilumina nuestra comprensión de la vida y nuestra misión cristiana.

Desde los años veinte, y concretamente en el movimiento juvenil que Guardini procuraba orientar, se hablaba de “comunión” porque se esperaba poder vencer el individualismo que se cernía desde hacía tiempo sobre nuestra cultura. Se hablaba de diálogo, de la necesidad de construir puentes y derribar barreras. Se contaba con que el hombre tiene en su raíz una llamada constitucional a la comunión humana. Y eso parecía ser un buen fundamento de la educación y de la sociedad.

Al mismo tiempo, se percibía qué distintas son las culturas, las actitudes, los sentimientos de las personas. Hasta el punto de reconocer que debemos aprender también el significado y la vivencia de la soledad, pues hay siempre algo de incomunicable en cada uno.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Fe y razón, fe y cultura: la interdisciplinariedad en la educación de la fe

La fe y la razón de por sí no se oponen porque tienen ambas como origen a Dios. Tal es la perspectiva cristiana. Desde ahí cabe perfilar la relación entre fe y cultura, y el papel de la interdisciplinariedad en la educación de la fe.

1. Por fe entendemos no una mera teoría intelectual o un mero conjunto de creencias, ritos y reglas morales, sino ante todo una vida que, en el cristianismo, procede del encuentro y la relación con Cristo.

Por razón entendemos, como lo hace el lenguaje común, la facultad humana de discurrir, propia de la inteligencia. Cabe advertir que la razón humana, para poder ser considerada como tal, debe estar abierta a toda la realidad que nos constituye y nos rodea, y ser capaz de valorarla en relación con la totalidad de la persona: no solo su inteligencia, sino también sus afectos, su dimensión social y su apertura a la transcendencia.

martes, 14 de agosto de 2018

La pena de muerte y la dignidad de la persona

Cartel de la película "Pena de muerte" (Dead Man Walking, T. Robbins, 1995)

"Durante años, los críticos han pedido más películas que se ocupen del lado espiritual de la vida. 
Dudo si Dead Man Walking era lo que estaban pensando,
pero así es exactamente como se ve y se siente esta película".
(Roger Ebert, 12-I-1996)


«La Iglesia enseña, a la luz del Evangelio, que “la pena de muerte es inadmisible, porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona”». Esta afirmación puede leerse en la nueva redacción del Catecismo de la Iglesia Católica (n. 2267), hecha pública en estos días.

Dentro de un texto más amplio, esta nueva redacción viene acompañada también en estos días por una Carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe y por un artículo de Mons. Rino Fisichella en el Osservatore Romano.

Se trata de un fruto del desarrollo doctrinal que ha tenido lugar en las últimas décadas referente a la conciencia de la dignidad fundamental de la persona humana, por ser creada a imagen de Dios; y en consecuencia, una profundización sobre el respeto que se debe a toda vida humana.

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