martes, 20 de agosto de 2013

Aparecida y el discernimiento eclesial

Aparecida está siendo una referencia para la Iglesia entera. No es sólo el sencillo acontecimiento del hallazgo de la imagen por unos pescadores, que dio lugar al santuario más tarde declarado por Juan Pablo II basílica de la Patrona de Brasil. Aparecida es también la V reunión del CELAM, en mayo de 2007, y el excelente documento, fruto de aquellos días, coordinado por el entonces Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, y presentado por Benedicto XVI.

Volver a encender el corazón

Emaús y la nueva evangelización


El pasaje de los discípulos de Emaús (cf. Lc 24, 13-35) es como un icono, para leer el presente y el futuro de la misión de la Iglesia, de la nueva evangelización

     En su discurso a los obispos brasileños (en Río de Janeiro, 27-VII-2013) el Papa Francisco recurrió al pasaje de los discípulos de Emaús (cf. Lc 24, 13 ss). Y lo presentó como un icono para leer el presente y el futuro de la misión de la Iglesia, y de la nueva evangelización.

viernes, 16 de agosto de 2013

Algunos desafíos de la Iglesia

Formación, misión y conversión, servicio



27 de julio, en su encuentro con los obispos brasileños, el Papa Francisco ha expuesto algunos desafíos de la Iglesia en Brasil, que corresponden, con los matices que sean necesarios, a desafíos importantes para la Iglesia en todos los lugares. 


     El discurso se apoya abundantemente en el Documento de Aparecida (fruto de la V Conferencia general del episcopado latinoamericano y del Caribe, 2007), del que el entonces Arzobispo de Buenos Aires fue principal redactor.

Escucha, contemplación, corazón


Fe, verdad y amor





En las relaciones humanas importan la confianza, la verdad y el amor. Como también cuentan la comunicación, la atención y la mirada, los afectos. Así se refleja, por ejemplo, en películas tan diferentes como “El nombre” (Le prénom, M. Delaporte y A. De la Patellière, 2012), “Las nieves del Kilimanjaro" (R. Guédiguian, 2011), o "Amor bajo el espino blanco” (Z. Yimou, 2012). De la relación entre fe y verdad, y entre ambas con el amor, se ocupa la encíclica Lumen fidei, del Papa Francisco.

¿Qué podemos extraer de nuestra propia experiencia, a partir de lo que llamamos “verdad” o “amor”, para la fe? ¿Qué nos aporta la Biblia en relación con Dios? De todo ello trata el capítulo segundo de la encíclica Lumen fidei.

miércoles, 7 de agosto de 2013

La existencia cristiana: fe, esperanza, caridad

Artlover, Three sisters

Todo parece indicar que Benedicto XVI había proyectado una trilogía de encíclicas sobre las virtudes teologales: la fe, la esperanza (cf. “Spe salvi”, 2007) y la caridad (cf. “Deus caritas est”, 2005). La Providencia ha querido que la tercera de estas encíclicas, Lumen fidei, apareciera, con la colaboración del Papa alemán, ahora emérito, dentro del Año de la Fe y en el pontificado de su sucesor, el Papa Francisco.

     Desde la introducción explica la relación entre esas tres virtudes con referencia al plan salvífico de Dios uno y trino:

lunes, 5 de agosto de 2013

El acontecimiento de Aparecida


El discurso del Papa Francisco a los cardenales y obispos brasileños, el 27 de julio en Río de Janeiro, puede compararse en importancia –en unidad con el dirigido al comité de coordinación del CELAM al día siguiente y cambiando lo que deba cambiarse, porque se trata de protagonistas, contextos y temas diversos– al último encuentro de Benedicto XVI con el clero romano (14-II-2013).

     Ambos discursos fueron impartidos como una charla sin pretensiones, como simples reflexiones. Pero ambos clarifican más
que muchos libros.

     En este caso, aunque el discurso se refiere directamente a Brasil, contiene luces para la nueva evangelización que hoy ha de desarrollarse en todos los lugares. Nos ocuparemos ahora solo de la primera parte: el acontecimiento originario de Aparecida.

jueves, 1 de agosto de 2013

La fe como respuesta y confianza

M. Chagall, Moisés recibiendo las tablas de la Ley (h. 1963), 
Museo Message biblique, Niza (Francia)

“Si queremos entender lo que es la fe, tenemos que narrar su recorrido” (encíclica Lumen fidei n. 8).

      En efecto, tal como explicó el Concilio Vaticano II, el hecho de que la fe se da en la historia, es algo que afecta no solamente a la fe cristiana en su conjunto, sino a la de cada cristiano tomado personalmente. La fe es respuesta a Dios que llama y camino confiado en Dios que nos acompaña y nos espera.