Punto de encuentro para educadores, catequistas y personas interesadas en la formación cristiana
jueves, 2 de junio de 2016
Verdad y comprensión en el acompañamiento espiritual y pastoral
La exhortación Amoris laetitia, del Papa Francisco, sobre el amor en la familia, puede verse en continuidad con lo que Juan Pablo II enseñó sobre la familia y dejó escrito en la exhortación Familiaris consortio (1981). El filósofo Henri Hude, que comenzó analizando la Amoris laetitia, ha explicado posteriormente esta continuidad, en relación con el contexto actual, con la misericordia y con algunas consideraciones de tipo filosófico y teológico.
martes, 31 de mayo de 2016
Del pecado, y de rebeldes y divergentes
La película “Los juegos del hambre” (The Hunger Games, G. Ross, 2012) se sitúa en una sociedad futura. Siendo aparentemente un film sin religión ni Dios, muestra adónde puede ir a parar una sociedad sin el Dios verdadero: a sacrificar vidas humanas para quitarse de encima las propias culpas o pecados, y así tranquilizar la conciencia.
Sin embargo, la película también plantea la posibilidad de que haya quienes –casualmente una pareja, chico y chica– se rebelen contra esa situación asumiendo voluntariamente el lugar de las víctimas, como modo de terminar con ese terrible sistema.
En esta clave el secreto del mito que en muchas civilizaciones se concreta en la muerte de un “chivo expiatorio” puede sugerir caminos para profundizar en el sentido del amor verdadero (cf. A. Llano, Deseo, violencia y sacrificio: el secreto del mito según René Girard, Eunsa, Pamplona 2004).
Otra película parecida, también futurista y en principio más bien pesimista es “Divergente” (Divergent, N. Burger 2014). En ella se muestra cómo, a pesar de los esfuerzos de la humanidad, el mal o el pecado está siempre presente. A la vez, también aparece la capacidad de pedir perdón y la capacidad de sacrificio. Con todo, aunque somos capaces de colaborar en nuestra salvación, esa salvación en parte ha de venir “de fuera”.
viernes, 20 de mayo de 2016
Evangelización y lenguaje sobre el amor en la familia
En relación con la exhortación “Amoris laetitia” (la alegría del amor), del Papa Francisco, están surgiendo presentaciones, análisis y comentarios. En este marco vale la pena conocer los escritos del filósofo católico Henri Hude, que ha publicado en su blog cuatro artículos breves al respecto, bajo el título común de “Algunos pensamientos sobre la alegría del amor”.
En ellos trata los temas siguientes: la alegría cristiana que garantiza y “sana” el amor en el matrimonio y la familia; la necesidad de que los cristianos nos esforcemos en vivir la justicia social, como modo de mostrar que nuestra vida está en coherencia con el mensaje del Evangelio que procuramos dar a conocer; la necesidad actual de un tono y un lenguaje “nuevos” en la evangelización, para acompañar a las personas hacia una vida más plena. Todo eso, dice este filósofo, está en Amoris laetitia (en el contexto del pontificado de Francisco).
En ellos trata los temas siguientes: la alegría cristiana que garantiza y “sana” el amor en el matrimonio y la familia; la necesidad de que los cristianos nos esforcemos en vivir la justicia social, como modo de mostrar que nuestra vida está en coherencia con el mensaje del Evangelio que procuramos dar a conocer; la necesidad actual de un tono y un lenguaje “nuevos” en la evangelización, para acompañar a las personas hacia una vida más plena. Todo eso, dice este filósofo, está en Amoris laetitia (en el contexto del pontificado de Francisco).
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lunes, 9 de mayo de 2016
El camino de la reflexión y la sensibilidad para ayudar a las familias
Entre las presentaciones de la exhortación “Amoris laetitia”, del Papa Francisco sobre el amor en la familia, cabe destacar ahora las de dos cardenales: Donald Wuerl en Estados Unidos y Vincent G. Nichols en Inglaterra.
La primera intervención es la presentación que ha hecho el cardenal arzobispo de Washington, Donald Wuerl, en la Catholic University of America (Universidad católica de la Conferencia episcopal de los Estados Unidos), de la que es canciller.
Monseñor Wuerl fue uno de los 10 miembros de la comisión redactora de la Relatio finalis en el sínodo de 2015. Con anterioridad había sido relator general en el sínodo de 2012 sobre la nueva evangelización.
La primera intervención es la presentación que ha hecho el cardenal arzobispo de Washington, Donald Wuerl, en la Catholic University of America (Universidad católica de la Conferencia episcopal de los Estados Unidos), de la que es canciller.
Monseñor Wuerl fue uno de los 10 miembros de la comisión redactora de la Relatio finalis en el sínodo de 2015. Con anterioridad había sido relator general en el sínodo de 2012 sobre la nueva evangelización.
lunes, 18 de abril de 2016
Familia cristiana: alegría del amor
“La alegría del amor”, exhortación apostólica firmada por Francisco el 19 de marzo,
es un documento importante del magisterio del Papa, cabeza del colegio
episcopal. Recoge los frutos del proceso sinodal sobre la familia cristiana que
ha durado más de dos años y lo enriquece con aportaciones en las que se percibe
su carisma pastoral profundo, cercano y asequible.
Sin embargo, no es sólo un final,
sino también el principio de una etapa de fidelidad renovada, en lo que se
refiere al mensaje cristiano sobre la familia y al proyecto de la familia
cristiana. Como se ha dicho, el texto promueve una nueva sensibilidad y dinamismo,
un nuevo camino para la pastoral familiar, un nuevo aliento y talante en la
atención a las familias cristianas (leer la presentación del cardenal Schönborn).
jueves, 7 de abril de 2016
Fe misericordiosa
En el día que es "como el corazón del Año Santo de la Misericordia" (3-IV-16), el Papa Francisco ha señalado una característica esencial y luminosa de la fe cristiana: que debe ser fe misericordiosa.
La salvación que Cristo nos ha ganado es obra de la misericordia divina, que pide nuestra fe. Esto queda claro al aparecer Jesús ante sus apóstoles. Y concretamente ante Tomás, al que le invita a meter su dedo en el costado abierto de Jesús, a la vez que le promete: "Bienaventurados los que sin ver, creyeron" (Jn 20, 29).
Esto se aplica a todos los creyentes. Por eso el Papa ha hablado de una "bienaventuranza de la fe". Es decir, felices los que tienen fe, entiéndase los que tienen una fe viva, los que viven de verdad, coherentemente y con todas sus fuerzas, de la fe. Y esto implica la misericordia.
jueves, 24 de marzo de 2016
Dios que sufre
S. Boticelli, Trinidad, 1465-1467
Ante la brutal violencia terrorista, habrá quien se pregunte dónde está Dios. Y los cristianos decimos: aquí, Dios está aquí, sufriendo con nosotros y con todos los que sufren, ahora y hasta el fin del mundo. No otra cosa revivimos en la Semana Santa. En una entrevista al papa emérito Benedicto XVI, publicada en un libro reciente y recogida en el “Osservatore Romano” (*), sale a relucir el sentido del sufrimiento en Dios.
El hombre moderno parece no tener necesidad de justificarse ante Dios, e incluso a veces se atreve a pedir a Dios que se justifique ante los males del mundo. El hombre ha perdido la sensibilidad de los propios pecados, se cree justo, y no siente necesidad de ninguna salvación. O por lo menos tiene la sensación de que Dios no puede dejar que se pierda la mayor parte de la humanidad.
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