Enfocamos la última semana del sínodo sobre los jóvenes celebrando la Jornada Mundial de las Misiones. El mensaje del Papa lleva este lema: “Junto a los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos”. La fe cristiana –explica– permanece siempre joven, porque se refuerza continuamente, cuando se abre a la misión. Es un mensaje sencillo y profundo. La vida es una misión. La fe cristiana compromete –también a los jóvenes– a transmitirla hasta los confines de la tierra. Y esto se lleva a cabo con el testimonio (la vida cristiana, que es fe con obras) del amor. La vida es misión: “Cada hombre y mujer es una misión, y esta es la razón por la que se encuentra viviendo en la tierra”. Cuando se es joven la vida sorprende y atrae. Vivimos porque Alguien nos ha llamado para una misión: «Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 273).




