domingo, 16 de octubre de 2022

Fe viva, misión y unidad

(En el 60º aniversario del Concilio Vaticano II)


Con un enfoque más allá de lo sociológico (1), en su homilía durante la celebración del 60 aniversario del comienzo del Concilio Vaticano II el Papa Francisco ha propuesto una triple mirada: mirada desde lo alto, mirada en el medio y mirada de conjunto. Y ha construido su predicación en torno a las palabras que Cristo dirige a Pedro en el Evangelio: “¿Me amas? (…) Apacienta mis ovejas” (Jn 21, 15 y 17). 


Fe viva. "¿Me amas?"

Primero una mirada desde lo alto. Esa mirada corresponde a la pregunta de Jesús a Pedro: “¿Me amas?”. Una pregunta que el Señor nos hace siempre y que hace a la Iglesia. Lejos de las perspectivas pesimistas como también de las perspectivas humanamente demasiado optimistas, y sin entrar en ello, afirma el Papa en línea con los Papas anteriores:

“El Concilio Vaticano II fue una gran respuesta a esa pregunta. Fue para reavivar su amor por lo que la Iglesia, por primera vez en la historia, dedicó un Concilio a interrogarse sobre sí misma, a reflexionar sobre su propia naturaleza y su propia misión. Y se redescubrió como misterio de gracia generado por el amor, se redescubrió como Pueblo de Dios, Cuerpo de Cristo, templo vivo del Espíritu Santo”.

En efecto. Y no se trata de abstracciones pseudoteológicas, sino realidades que pertenecen a la fe. Y no a una fe teórica sino a una fe viva, es decir la fe que obra y vive por el amor (cf. Ga 5, 6). Y la Iglesia es un “sacramento” (un signo e instrumento) del amor de Dios (cf. LG, 1) (2).

Y ahora nos toca a nosotros: “Preguntémonos –invita Francisco– si en la Iglesia partimos de Dios, de su mirada enamorada sobre nosotros. Siempre existe la tentación de partir más bien del yo que de Dios, de anteponer nuestras agendas al Evangelio, de dejarnos transportar por el viento de la mundanidad para seguir las modas del tiempo o de rechazar el tiempo que nos da la Providencia de volver atrás”.

Continúa advirtiendo contra dos extremos equivocados: “Estemos atentos: ni el progresismo que se adapta al mundo, ni el tradicionalismo o el ‘involucionismo’ que añora un mundo pasado son pruebas de amor, sino de infidelidad. Son egoísmos pelagianos, que anteponen los propios gustos y los propios planes al amor que agrada a Dios, ese amor sencillo, humilde y fiel que Jesús pidió a Pedro”.

Invita Francisco a redescubrir el Concilio desde el amor de Dios y desde la esencial misión salvadora de la Iglesia, que ella debe cumplir con alegría (cf. Juan XXIII, Alocución "Gaudet Mater ecclesia" en la inauguración del Concilio Vaticano II, 11-X-1962). Una Iglesia que sepa superar los conflictos y las polémicas para dar testimonio del amor de Dios en Cristo.

martes, 11 de octubre de 2022

Caminos de la fe: siete itinerarios en el Catecismo de la Iglesia Católica



Hoy se cumplen 30 años de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica. Reproducimos una entrada que salió el año pasado, al presentar un libro con ocasión de este aniversario. 

Ramiro Pellitero, Caminos de la fe: Siete itinerarios en el Catecismo de la Iglesia Católica, ed. Palabra, Madrid 2021.

 

Para celebrar los 30 años del Catecismo

"El Catecismo de la Iglesia Católica", ha señalado el Papa Francisco, "se presenta como un camino que permite captar la dinámica de la fe" (*).

Con motivo de los treinta años de publicación de este singular Catecismo (11-X-1992), el autor de este blog ha seleccionado siete itinerarios en ese camino de la fe.

Se pueden considerar como claves o indicadores, perspectivas o pistas, luces o destellos del depósito de la fe, vivo y dinámico.

También se podrían ver como ideas madres o líneas maestras del Catecismo, entre otras que cabría indicar. O como puertas para entrar en él o ventanas, para mirar desde él la realidad de la fe cristiana, que pide hacerse vida.
 
 
Indice de capítulos
 
1. El Catecismo de la Iglesia Católica en sí mismo
2. Dignidad humana del acto de fe
3. El cristocentrismo trinitario del Catecismo
4. La Iglesia, misterio de comunión y sacramento universal de salvación
5. La "economía sacramental"
6. La moral cristiana como respuesta de amor
7. La oración, relación personal con Dios. 
 
Nota: Entre la abundante bibliografía ya existente sobre este Catecismo, se encuentran otros libros publicados por el autor de este blog:
- La sinfonía de la fe: redescubrir el Catecismo de la Iglesia Católica, 84 pp., ed. Promesa, Costa Rica 2013 (pequeña introducción)
- Renovar la educación de la fe: claves del Catecismo de la Iglesia Católica, 276 pp., ed. Eunsa, Pamplona 2019 (para educadores)
- Introducción al Catecismo de la Iglesia Católica (Col. Manuales del ISCR, n. 28), ed. Eunsa, 176 pp., Pampona 2019 (curso de estudio)


Además, en este blog hay diversos materiales sobre este Catecismo (ver en etiquetas).


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(*) Francisco, "Presentazione", en Catechismo della Chiesa Cattolica. Testo integrale. Nuovo commento teologico-pastorale, 2017.


martes, 27 de septiembre de 2022

Religiones y cristianismo en un ambiente multicultural

 

El viaje del Papa a Kazajistán con motivo del VII Congreso de los líderes de las religiones mundiales y tradicionales (13-15/IX/2022) ha puesto de relieve algunos criterios teológico-pastorales, vigentes y útiles para el diálogo entre las religiones (y el papel de los cristianos), en el ambiente actual, multicultural y multirreligioso.

Estos criterios se desarrollan en conjunción con otros, procedentes todos ellos de la antropología cristiana, de la ética y de la Doctrina social de la Iglesia (como los desarrollados en las encíclicas Laudato síy Fratelli tutti); y, siempre, en el contexto de la misión evangelizadora.

Todo ello se sitúa en la estela del Concilio Vaticano II (cf. Decl. Nostra aetate sobre las relaciones con las religiones no cristianas). Las enseñanzas de Francisco sobre esta cuestión pueden presentarse en cinco puntos (*). 

domingo, 4 de septiembre de 2022

El asombro de colaborar con Dios

La homilía del Papa con los nuevos cardenales, el pasado 30 de agosto, es, entre otras cosas y dentro de su género y brevedad, una lección de lo que podríamos llamar eclesiología espiritual y pastoral.

La cuestión central es la del asombro. Las lecturas escogidas, de la carta a los Efesios (cf. Ef 1, 2-14) y del evangelio de San Mateo (cf. Mt 28, 16-20), le sugieren al Papa Francisco ese asombro, ese “estupor” producido por la acción del Espíritu Santo en la Iglesia. Dividimos la exposición de los argumentos del Papa en tres puntos.

jueves, 1 de septiembre de 2022

El don de la ancianidad: servicio y testimonio de esperanza

 Ha concluido la catequesis del Papa sobre el sentido y el valor de la vejez (23-II al 24-VIII-2022). Quiso “animar a todos a invertir pensamientos y afectos en los dones que ella trae consigo y para las otras edades de la vida” (23-III-2022); pues, en efecto, la ancianidad es un don y bendición divinos (*).



Los ancianos, maestros de sabiduría

Francisco señaló que en la cultura dominante, “los ancianos son poco valorados, en su calidad espiritual, su sentido comunitario, su madurez y sabiduría. Y esto, a los ojos del Papa, implica un “vacío de pensamiento, imaginación, creatividad” (Ibid.).

Insistió en que sin el diálogo entre generaciones tenemos “una sociedad estéril, sin futuro, una sociedad que no mira al horizonte, sino que se mira a sí misma” (2-II-2022).

A los ancianos les dijo: “Tenéis la responsabilidad de denunciar la corrupción humana en la que vivimos y en la que continúa esa forma de vida del relativismo, totalmente relativa, como si todo fuera lícito. Adelante. El mundo precisa, necesita jóvenes fuertes, que salgan adelante, y viejos sabios” (Ibid.).

A los demás, les recordó su deber de proteger a los ancianos y de educar en el cuidado de la ancianidad. A propósito del cuarto mandamiento ”honrar padre y madre” , señaló: “El honor falta cuando el exceso de confianza, en vez de manifestarse como delicadeza y cariño, ternura y respeto, se convierte en rudeza y prevaricación. Cuando la debilidad es reprochada, e incluso castigada, como si fuera una falta. Cuando el desconcierto y la confusión se convierten en ocasión para la burla y la agresión” (23-II-2022).

domingo, 31 de julio de 2022

La pobreza que libera

 

El 13 de junio Francisco publicó su mensaje para la VI Jornada mundial de los pobres, que se celebrará el mismo día del próximo noviembre. El lema resume la enseñanza y la propuesta: “Jesucristo se hizo pobre por vosotros (cfr. 2Co 8,9)”. Se trata de una sana provocación, dice el Papa, “para ayudarnos a reflexionar sobre nuestro estilo de vida y sobre tantas pobrezas del momento presente”.

      También en el actual contexto de conflictos, enfermedad y guerras, Francisco evoca el ejemplo de San Pablo, que organizó colectas, por ejemplo, en Corinto, para atender a los pobres de Jerusalén. Se refiere concretamente a las colectas de la misa del domingo. “Por indicación de Pablo, cada primer día de la semana recogían lo que habían logrado ahorrar y todos eran muy generosos”. También nosotros debemos serlo por el mismo motivo, como signo del amor que hemos recibido de Jesucristo. Es un signo que los cristianos siempre han realizado con alegría y sentido de responsabilidad, para que a ninguna hermana o hermano le falte lo necesario”, como atestigua ya san Justino (cf. Primera Apología, LXVII, 1-6).

jueves, 30 de junio de 2022

Necesidad de la formación litúrgica




La carta apostólica Desiderio desideravi (29-VI-2022), del Papa Francisco, subraya la necesidad de la formación litúrgica para todos los fieles, no solo para los laicos. La carta señala que la liturgia cristiana se entiende y se vive como encuentro con Cristo, sobre todo en la Eucaristía. Distingue el sentido de la liturgia con respecto a ciertas ideologías. Propone el asombro ante lo creado, como modo para redescubrir la belleza y el simbolismo de la liturgia, contando con la oración, la acción del Espíritu Santo y la realidad de la Iglesia.

 
Verdad, fuerza y belleza de la liturgia: el encuentro con Cristo

La finalidad de la liturgia, cuyo centro es la celebración de los sacramentos y especialmente la Eucaristía, es la comunión de los cristianos con el cuerpo y la sangre de Cristo. Es el encuentro de cada uno y de la comunidad cristiana como un solo cuerpo y una sola familia, con el Señor.

La liturgia, señala el Papa, garantiza la posibilidad del encuentro con Jesucristo en el “hoy” de nuestra vida, para trasformar todas nuestras actividades –el trabajo, las relaciones familiares, el esfuerzo por mejorar la sociedad ayudar a quien nos necesita– en luz y fuerza divinas. Esto es lo que Cristo ha querido en su última Cena. Esta es la finalidad de sus palabras: “Haced esto en memoria mía”. Desde entonces nos espera en la Eucaristía. Y la misión evangelizadora de la Iglesia no es otra cosa que la llamada para ese encuentro que Dios desea con todas las personas del mundo, encuentro que comienza en el bautismo.

En varias ocasiones enuncia progresivamente los objetivos de este documento: “Con esta carta quisiera simplemente invitar a toda la Iglesia a redescubrir, custodiar y vivir la verdad y la fuerza de la celebración cristiana” (n. 16); “Redescubrir cada día la belleza de la verdad de la celebración cristiana” (antes del n. 20); “(…) Reavivar el asombro por la belleza de la verdad de la celebración cristiana, recordar la necesidad de una auténtica formación litúrgica y reconocer la importancia de un arte de la celebración que esté al servicio de la verdad del misterio pascual y de la participación de todos los bautizados, cada uno con la especificidad de su vocación” (n. 62).