La teología es fruto de la “fe que busca entender” (fides quaerens intellectum). Esa fe que sostiene la teología es la fe viva: por eso, la teología es también e inseparablemente esperanza y caridad “que buscan entender” (cf. Comisión Teológica Internacional, Teología hoy: perspectivas, principios y criterios, 2011). Esto es lo que tendríamos que hacer posible para nuestros alumnos: que la fe ilumine su inteligencia, e ilumine igualmente su sentir y actuar, esperanzado y con amor. Proponemos primero algunas consideraciones en relación con las distintas vertientes de la teología (científica, eclesial y social). A continuación se ofrecen algunas orientaciones prácticas para la enseñanza de la teología y de la religión en el contexto actual. Finalmente se señala en qué consiste la sabiduría práctica del cristiano.




