lunes, 17 de diciembre de 2018

Cultura de misericordia


Al acercarse la Navidad podemos decir: Dios a las puertas. La salvación de Dios ha sido comparada con una puerta. La puerta tiene un arco y la misericordia puede considerarse como la piedra principal, clave de bovéda, que sujeta el arco. La misericordia como don, signo y cultura es un buen modo de situarse a las puertas de la Navidad.

Lo que ya san Juan XXIII llamaba “la medicina de la misericordia” (cf. Discurso de apertura del Concilio Vaticano II, 11-X-1962) es una de las claves del papa Francisco (que hoy celebra su cumpleaños) para la renovación de la Iglesia.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Buscar a Cristo en el Decálogo de los Mandamientos

En su presentación de la serie de películas "Decálogo" -del cineasta polaco K. Kieslowski, 1989-, dice Roger Ebert: "Al final uno ve que los mandamientos funcionan no como ciencia sino como arte; son instrucciones para pintar, con nuestras vidas, un retrato que valga la pena". Una buena manera de introducirse en el significado de los Mandamientos, aunque solo fuera desde el punto de vista ético.

Al concluir sus catequesis sobre los Mandamientos (del 13 de junio al 28 de noviembre de 2018), el Papa Francisco ha resumido el significado del Decálogo en una perspectiva cristiana de conjunto.

El Decálogo supone una liberación de las idolatrías y, como fruto de la acción del Espíritu Santo con su gracia, un corazón nuevo. Eso comporta el “don de deseos nuevos” (cf. Rm 8, 6) y nos viene con Jesús, que lleva a la plenitud los Mandamientos. El Decálogo es como una “radiografía” de Cristo. En ella se trasluce la vida cristiana como una existencia agradecida y libre, auténtica y adulta, protectora y amante de la vida, fiel, generosa y sincera.

Es el Espíritu Santo el que fecunda nuestro corazón introduciendo en él, como un don, los deseos del Espíritu y, con ellos, el ritmo del Espíritu y la música del Espíritu. En el cristiano que secunda los deseos del Espíritu, brotan la fe, la esperanza y el amor.  Y esto le hace partícipe de la belleza, del bien y de la verdad que están plenamente en Cristo.

martes, 20 de noviembre de 2018

La enseñanza de la Teología como tarea evangelizadora


La teología es fruto de la “fe que busca entender” (fides quaerens intellectum). Esa fe que sostiene la teología es la fe viva: por eso, la teología es también e inseparablemente esperanza y caridad “que buscan entender” (cf. Comisión Teológica Internacional, Teología hoy: perspectivas, principios y criterios, 2011). Esto es lo que tendríamos que hacer posible para nuestros alumnos: que la fe ilumine su inteligencia, e ilumine igualmente su sentir y actuar, esperanzado y con amor.

Proponemos primero algunas consideraciones en relación con las distintas vertientes de la teología (científica, eclesial y social). A continuación se ofrecen algunas orientaciones prácticas para la enseñanza de la teología y de la religión en el contexto actual. Finalmente se señala en qué consiste la sabiduría práctica del cristiano.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Escuchar, acompañar, formar



(Invitación a la lectura del Documento final del sínodo sobre los jóvenes)

El Documento final del sínodo sobre los jóvenes (27-X-2018) sigue la "plantilla" del encuentro de Jesús con los discípulos de Emaús (cf. Lc 24, 13-35): les escucha (para ayudarles a reconocer la realidad), les acompaña (para ayudarles a interpretar y discernir lo que han de hacer) y les forma (para la santidad y la misión evangelizadora) partiendo con ellos el pan (y aquí la Iglesia ha visto siempre una referencia a la Eucaristía). Esto corresponde a las tres partes del texto. En él cabe destacar algunos elementos más centrales o, a nuestro juicio, especialmente significativos en el momento actual de nueva evangelización. 

Antes de referirnos a cada una de las partes del documento, conviene subrayar lo que le da unidad: la centralidad de Cristo que se nos ofrece finalmente en la Eucaristía como fuente y culmen de la vida y de la misión de la Iglesia y de los cristianos. La Eucaristía, en la que los jóvenes están llamados a participar, permite mirar la realidad con los ojos de la fe y formar un solo Cuerpo con Cristo.


viernes, 26 de octubre de 2018

El sentido del rosario


Nuestra Señora del Rosario, patrona de Guatemala


Durante este mes que termina, el Papa Francisco nos ha pedido rezar el rosario por la Iglesia. Y parece lógico que prolonguemos luego esa oración por la misma u otras intenciones. Tanto a los que lo han rezado o lo rezan, como a los que se puedan plantear rezarlo, les puede interesar profundizar en el sentido del rosario (*).

¿Qué sentido tiene la oración del rosario? ¿No parece como una “cantinela” larga y repetitiva, poco adecuada para nuestra época, ávida de novedades y aficionada a lo breve y efímero? ¿Cómo es posible que los Papas la hayan aconsejado constantemente desde hace tantos siglos como “arma” para el combate espiritual?

1. El rosario tiene como finalidad “contemplar” la vida de Cristo. ¿Qué interés puede tener esto? La fe cristiana considera que sin Jesucristo no se puede comprender plenamente ni al hombre ni al mundo, pues en Él resplandece el sentido más profundo de la realidad. Por lo tanto, su vida, y los detalles de su vida, tienen multitud de consecuencias para la nuestra.


domingo, 21 de octubre de 2018

Los jóvenes y la misión

Enfocamos la última semana del sínodo sobre los jóvenes celebrando la Jornada Mundial de las Misiones. El mensaje del Papa lleva este lema: “Junto a los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos”. La fe cristiana –explica– permanece siempre joven, porque se refuerza continuamente, cuando se abre a la misión. Es un mensaje sencillo y profundo. La vida es una misión. La fe cristiana compromete –también a los jóvenes– a transmitirla hasta los confines de la tierra. Y esto se lleva a cabo con el testimonio (la vida cristiana, que es fe con obras) del amor.

La vida es misión: “Cada hombre y mujer es una misión, y esta es la razón por la que se encuentra viviendo en la tierra”. Cuando se es joven la vida sorprende y atrae. Vivimos porque Alguien nos ha llamado para una misión: «Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 273).

sábado, 6 de octubre de 2018

Conciudadanos de los santos en la vida ordinaria

En su discurso de inauguración en el sínodo sobre los jóvenes, Francisco ha citado estas palabras del Concilio Vaticano II: «Se puede pensar con toda razón que el porvenir de la humanidad está en manos de quienes sepan dar a las generaciones venideras razones para vivir y razones para esperar» (Gaudium et spes, 31).

Hace dos semanas les decía a los jóvenes lituanos: “Somos cristianos y queremos lograr la santidad. Apostad por la santidad desde el encuentro y la comunión con los demás, atentos a sus necesidades” (Discurso en Vilna, 22-IX-2018).

Carlos María Galli ha expresado bien el “lugar” de la ciudad en la evangelización (cf. Dios en la ciudad, Barcelona 2014, cap. I). El hombre es un ser llamado a convivir con otras personas para alcanzar su vida plena en comunión con los otros. Por eso es un ser para la “polis”, la ciudad.

El cristianismo nació y vivió durante muchos siglos sobre todo en las ciudades y en las casas de familia de aquellos “ciudadanos” que, sin dejar de serlo, se iban convirtiendo, al mismo tiempo, en “conciudadanos de los santos y familiares de Dios” (Ef. 2, 19).