lunes, 30 de septiembre de 2019

Prosperidad y fe cristiana

En diversas ocasiones el Papa Francisco se ha referido a una corriente actual de pensamiento, surgida en ambientes cristianos fundamentalistas y muy extendida hoy por el apoyo mediático. Es la denominada “Teología de la prosperidad” (cf. Evangelii gaudium, n. 90). Mantiene la convicción de que Dios quiere que los cristianos tengan por encima de todo una vida próspera, que sean ricos, sanos y felices. Según esto, el bienestar debe estar en el centro de una oración que se dirige a Dios como quien hace realidad los pensamientos y deseos del orante. Esto es muy distinto del sentido cristiano de la prosperidad.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Signos vivos del amor que anunciamos

Velázquez, Cena de Emaús (1222-1223)
Metropolitan Museum of Art, New York

En un encuentro con el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización (21-IX-2019) el papa Francisco ha profundizado en lo que Juan Pablo II denominaba el ardor, los métodos y la expresión del anuncio del Evangelio (cf. Discurso en Haití, 9-III-1983). Y al hacerlo, ha puesto de relieve lo que podría llamarse la “insuperabilidad” del amor. Nuestra misión como cristianos es anunciar ese amor como algo que vivimos.

1. La cuestión de entrada es “cómo encender el deseo de encontrar a Dios a pesar de los signos que oscurecen su presencia”. Cuenta el papa que en una ocasión, ante un periodista que le manifestaba no ser creyente, el santo papa Juan XXIII le respondió: «¡Tranquilo! ¡Eso lo dices tú! Dios no lo sabe, y te considera igualmente como un hijo al que amar». El secreto –señala Francisco– está en ayudar a sentir, junto con las propias incertidumbres, la maravilla de la presencia de Dios entre nosotros, lo que provocó el estupor de los discípulos de Emaús (cf. Lc 24, 32).

martes, 10 de septiembre de 2019

Paradoja de la belleza cristiana

Icono ortodoxo de la crucifixión (1499-1500)

Según el diccionario del español, paradoja es un hecho o una expresión aparentemente contrario o contradictorio respecto de la lógica. Por ejemplo: “Mira al avaro, en sus riquezas, pobre”.

La realidad está llena de paradojas y la sabiduría cristiana proporciona orientación para situarse ante esa realidad, de modo que la vida sea lo más plena posible. Especialmente los valores, como muestra el cristianismo, presentan una apariencia paradójica que conviene descubrir; también la belleza, que es un camino educativo de primera calidad, especialmente en relación con la vida cristiana. Ese ha sido el tema de un seminario celebrado recientemente en la Universidad Panamericana de Guadalajara-México (29-31/VIII/2019).

1. Cuenta el evangelio de San Lucas que cuando un paralítico fue curado por Jesús, “al instante, levantándose delante de ellos, tomó la camilla en que yacía y se fue a su casa”. Como consecuencia “el asombro se apoderó de todos”, de modo que decían: “Hoy hemos visto cosas increíbles” (Lc 5, 25-26). El texto original utiliza la palabra griega paradoxa (literalmente, algo contrario a la opinión extraída de la experiencia).

jueves, 5 de septiembre de 2019

La auténtica oración cristiana


(Ilustración: Frances Hook, El joven Jesús rezando)

La Comisión episcopal para la Doctrina de la Fe ha publicado un documento titulado “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo (Sal 42, 3): Orientaciones doctrinales sobre la oración cristiana” (Madrid 2019).

La oración cristiana es un encuentro y un diálogo con Dios, por medio de su Hijo, Jesucristo, a la luz y bajo el impulso del Espíritu Santo. Por tanto, no debe confundirse con una técnica de autodominio de sí mismo o de las propias emociones y sentimientos. También se distingue, aunque puede tener ciertos elementos comunes, de la oración que se hace en otras religiones. El texto tiene cinco partes.

viernes, 30 de agosto de 2019

Liturgia y santidad

La carta del Cardenal Secretario de Estado con ocasión de la 70ª Semana Litúrgica Nacional (Messina, 26-29 de agosto de 2019) remite al «camino de renovación litúrgica querido por el Concilio Vaticano II». El texto se hace altavoz de las enseñanzas del papa Francisco acerca de la íntima relación entre liturgia y santidad.

En ese camino de la renovación litúrgica, subrayaba hace dos años el papa Francisco, «la fatiga no ha faltado, pero tampoco la alegría», y animaba a proseguirlo: «Y ese es el compromiso que os pido hoy: ayudar a los ministros ordenados, como a los demás ministros, cantores, artistas y músicos, a cooperar para que la liturgia sea “fuente y culmen” de la vitalidad de la Iglesia (cfr. Const. Sacrosanctum Concilium, 10)» (Discurso a la 68ª Semana Litúrgica Nacional, 24-VIII-2017).

Pues bien, este año los organizadores han decidido poner la santidad en el centro de su reflexión, con el lema: «Liturgia: llamada para todos a la santidad bautismal. “Elegidos para ser santos e inmaculados ante Él en la caridad (Ef 1,4)”». 

martes, 27 de agosto de 2019

Educación de la moral cristiana

Giotto, La resurrección de Lázaro (1304-1306)
Capilla Scrovegni, Padua (Italia)

Muchos se preguntan hoy por la educación moral y concretamente la educación de la moral cristiana. Además de sus fundamentos antropológicos, es interesante plantearse directamente sus contenidos. ¿En qué consiste la moral cristiana? ¿Añade algo a la ética o “moral humana”? ¿Cuáles son sus contenidos principales y, si se quiere decir así, específicos? Solo teniendo en cuenta esos contenidos puede el educador de la fe plantearse al mismo tiempo los métodos y los recursos didácticos para esa educación.

El Catecismo de la Iglesia Católica explica que la moral cristiana responde a la vocación del hombre: la vida en el espíritu. Ahí se pone de relieve a la vez la alegría y las exigencias que comporta este camino de vida.

La educación para la moral cristiana forma parte de la “catequesis” en su sentido originario como formación de la vida cristiana en todas las edades y no solo para los niños. La moral cristiana tiene unas características que se deducen no solo de la ética o moral racional, sino también específicamente del anuncio de Cristo (kerygma) y del Reino de Dios a través de la misión de la Iglesia (1).

Las características de la educación moral cristiana, según las expone el Catecismo de la Iglesia Católica (ver una síntesis en los nn. 1691-1698), pueden resumirse en los siguientes puntos.

lunes, 19 de agosto de 2019

Sobre los fundamentos antropológicos y la educación de la moral

M. Chagall, Adán.
Vidriera en St Esteban de Maguncia (Mainz)


En 1984 señalaba el cardenal Ratzinger: “Cada vez es más evidente que la auténtica enfermedad del mundo moderno es su déficit moral”[1].

Refiere el caso de un pensador ruso que, en una visita a Ratisbona comparó la humanidad de hoy, con su miedo a los misiles, a un hombre que vive continuamente con el pánico de que su casa sea consumida por el fuego y ya no puede pensar ni hacer otra cosa que prevenir el incendio. “Pero no se da cuenta de que tiene cáncer y que no va a morir en el incendio sino por la descomposición de su organismo a causa de las células cancerígenas”[2].

Pues bien –observaba ese autor–, la humanidad de hoy está en una situación parecida por una descomposición moral que la arruina desde dentro. Y por tanto la correcta preocupación por la supervivencia debe dirigirse ante todo a la terapia de esta enfermedad mortal que es el origen de todos los demás problemas.

El entonces cardenal Ratzinger considera válido este análisis, y plantea, en una reunión de médicos, cómo podemos conocer lo que es bueno para el hombre, y desde ahí cómo podemos diagnosticar y curar lo que no es tan bueno.